A las 11:00 del viernes 26 de marzo de 2026, Karen (nombre protegido) salió del hospital Teodoro Maldonado Carbo del IESS, en el sur de Guayaquil.
Buscaba algo para comer antes de regresar a la sala de espera.
Su papá de 59 años, fue operado esa madrugada y padece cáncer.
La joven contó que una semana atrás, su papá recibió quimioterapia.
Tuvieron que comprar las medicinas por USD 542 para que se las suministraran en el hospital, que por decreto presidencial, fue intervenido nuevamente el 4 de marzo.
Mi papá fue diagnosticado con linfoma. Los médicos nos dijeron que teníamos dos opciones.
Esperar hasta que lo puedan derivar a Solca o comprar la medicina para la quimioterapia»
Detalló que a los pocos días de recibir el tratamiento, su papá sintió un dolor agudo en el abdomen y lo llevaron a emergencia.
Estuvieron un día en camilla, esperando una cama. Dos especialistas -dijo- discutían quién tenía que operarlo al señor.
“Fue horrible. Mi papá vio cómo llegaron dos baleados y se activó el código plata.
Los militares nos sacaron a los familiares. Él los vio morir, el pasillo estaba lleno de sangre y al día siguiente lo limpiaron”.
El padre de Karen estaba en el área de observación, a la espera que haya una cama disponible en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Esos puntos están limpios, no sabe quién se encarga de esa tarea, pero en la zona de emergencias y la sala de espera, son los familiares
de pacientes los que recogen la basura, limpian los baños y el piso donde a veces se recuestan a esperar que médicos los llamen.
Para operarlo a su papá, tuvo que ir a buscar unos implementos como el bisturí.
Gastó USD 40, pero ese valor es poco comparado con la biopsia y otros análisis que tuvieron que costear en laboratorios privados para el diagnóstico de cáncer.
La cuenta fue de USD 700 aproximadamente.
Según Karen, desde agosto de 2025 esperaban por una cita en oncología.
Consiguieron a un conocido que los ayudó a sacar un turno en octubre, pero los exámenes tuvieron que hacerlos afuera.
Y luego, esperaron casi seis meses hasta la primera quimioterapia.
Justamente las quejas reiterativas y constantes por la falta de medicinas, insumos, citas médicas, limpieza y condiciones deplorables en ese centro médico, el presidente
Daniel Noboa dispuso nuevamente la intervención. Pero en casi un mes, ¿qué ha cambiado?
Tras el anuncio de la medida, se dispuso un gran contingente de policías y militares para custodiar las instalaciones ya que el encargado de servicios generales
Lo mismo sucedió en 2025, cuando se dispuso la intervención del hospital, por el secuestro de Ronny Camba, que se desempeñaba como jefe administrativo y hasta ahora
se desconoce su paradero.
Pero con el paso de los días, la presencia de la fuerza pública se diluye.
En un recorrido, Ecuavisa.com constató que en la puerta principal, al pie de la av. 25 de Julio, no había uniformados.
Tampoco en el ingreso para citas y en la zona de emergencia, había dos policías y un militar
Una señora y su hija salieron del hospital pero acudieron a retirar unos papeles en la zona administrativa. Ambas señalaron que no vieron uniformados en esa área del centro.
Del lado de consulta externa, al frente, había agentes municipales en el ingreso.
También comerciantes autónomos que ofrecen desde pañitos húmedos y ropa, hasta insumos básicos como guantes y envases para exámenes.
En este tiempo de intervención, solo el presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Bernardo Cordovez, denunció amenazas por
parte del grupo criminal Los Tiguerones. Y subió en redes sociales una fotografía con el panfleto.
Esa organización delictiva ya había sido mencionada en años anteriores, como una de las que ejerce presión para controlar contratos de limpieza.
Un exdirectivo comentó que ofrecían entre USD 50 000 y USD 60 000 para que accedan a firmar contratos, especialmente de limpieza.
Incluso, en 2025, el ministro John Reimberg había señalado a Ecuavisa.com que habían detectado personal contratado con antecedentes penales.
Pero se desconoce si esas personas fueron o no desvinculadas.
Proceso para contratar servicio de limpieza hospitalaria está desierto.
Karen contó que los cinco días que lleva su papá hospitalizado, ellos han limpiado la zona de baños y sala de espera.
Los familiares, dijo, llevan los implementos y desinfectantes.
Otros usuarios denunciaron las pésimas condiciones de los baños del área de emergencia y hospitalización.
En fotografías tomadas el 26 de marzo, se evidencia la falta de tuberías, tachos de basura, servicios higiénicos sucios y más.
Sin embargo, un día después, el departamento de comunicación envió imágenes anunciando la intervención de los baños aunque no precisaron de qué área.
El hospital Teodoro Maldonado Carbo tenía un contrato de limpieza por más de USD 2 millones con una empresa.
Pero en enero finalizó el mismo.
El área de servicios generales asumió esas competencias en tanto se abra otra contratación.
Este rubro es uno de los más fuertes del centro médico del IESS.
En noviembre de 2025, según consta en el portal del Servicio de Contratación Pública, el Teodoro Maldonado Carbo intentó adjudicar un contrato por
USD 2,3 millones para el servicio de limpieza y desinfección hospitalaria, pero se declaró desierto.(I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


