Hace casi cuatro meses de la intervención de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) en el denominado caso Jaque, en el que se investigaba una presunta trama de corrupción dentro de la institución que involucraba a funcionarios y miembros de bandas criminales. Los problemas persisten.
Uno de los ejes más sensibles continúa siendo la entrega de placas vehiculares en el país, en medio de un sistema que arrastró retrasos desde 2025 y que aún no logra estabilizar completamente la identificación del parque automotor.
Según los últimos datos oficiales publicados por la institución, entre febrero y abril de 2026 se entregaron alrededor de 429 809 placas a escala nacional, como parte del rezago acumulado del año anterior y del proceso de normalización del sistema de matriculación vehicular.
La ANT informó que con estas acciones se buscaba avanzar en la regularización del sistema, aunque el proceso no ha cerrado completamente las brechas existentes.
Pese a la distribución de placas, la Agencia Nacional de Tránsito no ha publicado una cifra consolidada actualizada sobre:
- Cuántos vehículos circulan sin placas metálicas en Ecuador.
- Cuántos vehículos operan con permisos provisionales vigentes.
- Cuántas placas siguen pendientes de entrega dentro del sistema.
Ecuavisa.com realizó un pedido de información sobre estos datos, incluyendo el número de vehículos sin identificación plena en circulación y el stock pendiente de placas.
Sin embargo, hasta el cierre de este reportaje no se obtuvo respuesta, pese a las insistencias.
Mientras se concretan las entregas, varios vehículos han circulado con placas provisionales de papel, documentos emitidos como solución temporal mientras se entrega la placa metálica definitiva.
De acuerdo con la normativa de tránsito, estos permisos tienen una vigencia limitada y deben ser reemplazados dentro del proceso regular de matriculación.
Sin embargo, en algunos casos su uso se ha extendido debido a los retrasos en la entrega.
Sanciones por circular sin placas.
Circular sin placas o con placas alteradas u ocultas constituye una contravención de tránsito de cuarta clase, establecida en el Artículo 389, numeral 12 del Código Orgánico Integral Penal (COIP)
La sanción contempla una multa del 35 % del Salario Básico Unificado (SBU).
La multa económica equivale a USD 168 en 2026.
También conlleva la reducción de 6 puntos en la licencia de conducir y retención del vehículo hasta que se coloquen las placas.
En Guayaquil, la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) ha ejecutado operativos en distintos periodos de 2025 y 2026 en los que se han registrado retenciones de vehículos por circular sin placas o sin identificación visible, como parte de los controles de tránsito en zonas urbanas y vías principales.
En Quito, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) ha informado que mantiene operativos permanentes para identificar vehículos con placas inexistentes, ilegibles o con permisos vencidos.
La ausencia de placas visibles genera impactos directos en el control estatal y la seguridad vial, esto según un agente de la AMT en Quito consultado por Ecuavisa.com; entre las principales dificultades se encuentran:
- Dificulta la identificación de vehículos en controles policiales y de tránsito.
- Limita la detección de infracciones registradas por cámaras o sistemas automáticos.
- Complica la fiscalización de la circulación irregular.
- Puede debilitar mecanismos de control frente a actividades ilícitas asociadas a vehículos.
Aunque la ANT ha ejecutado procesos de entrega masiva de placas en 2026, el país aún no cuenta con cifras públicas consolidadas que permitan determinar cuántos vehículos circulan sin identificación completa.
Vehículos sin placas generan temor.
En redes sociales son frecuentes las denuncias de ciudadanos que exponen casos de vehículos sin placas.
En algunos casos, se trata de automotores con vidrios polarizados o de alta gama que generan temor entre los conductores.
Los ciudadanos cuestionan la falta de controles a este tipo de vehículos y, en ciertos casos, los relacionan con actividades ilícitas.
Ese es el caso de José (nombre protegido), quien se dedica al taxismo desde hace más de siete años.
Cuenta que conducir forma parte de su día a día y constituye el sustento de su familia.
Según relata, es común observar vehículos de alta gama sin placas, con vidrios oscuros y balizas con luces similares a las utilizadas por la Policía Nacional, circulando por las calles e incluso por los carriles exclusivos de transporte público, como el Trolebús y la Ecovía.
José asegura que, cuando se encuentra con uno de estos vehículos, prefiere mantenerse detrás y cederles el paso.
“Uno no sabe quién puede estar manejando, es mejor no arriesgarse”, comenta.
Además, señala que en varias ocasiones ha observado una conducción agresiva por parte de estos automotores, por lo que opta por apartarse y evitar cualquier inconveniente. (I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


