El caso todavía no está cerrado.

Manchester City presentó una apelación formal contra la resolución y sostiene que el dictamen contiene errores jurídicos y de hecho. El club insiste en que cuenta con pruebas que respaldan su inocencia.

Por este motivo, cualquier reclamación económica de los clubes rivales probablemente dependerá del desenlace definitivo del proceso.

La Premier League todavía debe resolver también el apartado de las sanciones, que podría incluir multas, deducción de puntos e incluso la expulsión de la competición, aunque ninguna pena definitiva ha sido establecida.

Así, Manchester United, Arsenal, Liverpool y Tottenham no solo siguen atentos al castigo deportivo del City: también podrían convertirse en protagonistas de una nueva batalla legal para intentar recuperar las pérdidas que consideran haber sufrido durante los años investigados.(D)