Inter Miami vivió este sábado el día más grande de su corta historia, coronándose campeón de la MLS por primera vez y completando así el círculo que inició con la llegada de Lionel Messi.
El equipo rosa, transformado por la influencia del capitán argentino, levantó el trofeo que aún le faltaba y selló una temporada inolvidable.
La final ante los Vancouver Whitecaps no fue un trámite, pero sí un partido que quedará grabado para siempre.
Con Javier Mascherano al mando y acompañado en el campo por figuras como Luis Suárez, Sergio Busquets, Jordi Alba y Rodrigo De Paul, el conjunto floridano se impuso por 3-1 y cerró
una campaña casi perfecta.
Inter Miami ya había conquistado la Leagues Cup, la Supporters’ Shield y el título de Conferencia, pero la MLS Cup era la consagración definitiva.
Messi volvió a aparecer cuando más se lo necesitaba: goleador, líder, MVP y faro futbolístico de un proyecto que tomó otra dimensión desde su llegada.
Su influencia trascendió lo deportivo. Cambió la identidad del club, elevó la vara competitiva del plantel y convirtió a la franquicia en un fenómeno global. (D)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


