Con 27 metros de altura, la Columna de los Próceres es mucho más que el principal monumento que recuerda la gesta libertaria del 9 de octubre de 1820. Es el reflejo del coraje y la decisión de un Guayaquil que hace dos siglos se levantó para luchar por su libertad y romper con el dominio español que entonces se extendía por gran parte del continente.
Tras la victoria, la primera junta de gobierno buscó la manera de perennizar esta hazaña. Según el historiador Melvin Hoyos, José Joaquín de Olmedo quería hacer una columna frente a la Casa del Cabildo, donde hoy queda el Palacio Municipal, que recordara “la aurora gloriosa de la libertad”. Pero como Bolívar anexó a la fuerza Guayaquil a Colombia, ese proyecto no se logró.
Muchas décadas después, en 1876, Francisco Campos Coello, quien fue alcalde de Guayaquil, habló en el concejo y planteó que “Guayaquil necesita un recuerdo de su libertad, tenemos que hacer una columna”, relata Hoyos.
Un concurso internacional y un escultor catalán.
Sin invitar a España, el cabildo guayaquileño realizó una convocatoria internacional para diseñar y construir el monumento. El ganador fue el escultor catalán Agustín Querol Subirats, a quien en 1907 se le encargó la obra.
Querol tenía un socio, José Montserrat. El escultor solo alcanzó a hacer la pieza de la esquina que simboliza la historia, y murió. “José Montserrat termina de hacer la columna, con ligerísimas variaciones de las que Agustín Querol había hecho”, explica Hoyos.
La Columna de la Independencia fue inaugurada en 1918. En su base constan los monumentos a los próceres José Joaquín de Olmedo, José de Villamil, José de Antepara y del capitán León de Febres Cordero. El fuste reproduce el acta de independencia y los nombres de otros patriotas. En el capitel se encuentran la estatua de la libertad y el cóndor que, según Hoyos, representa cómo la gesta libertaria de Guayaquil se propagó por los Andes e impulsó el proceso de emancipación.
La Plaza del Bicentenario, otro símbolo de la ciudad.
Y si la Columna de los Próceres de la Independencia representa el nacimiento de la Guayaquil independiente, más de dos siglos después el municipio inauguró en 2023 la Plaza del Bicentenario, un espacio que simboliza el sostenimiento colectivo de Guayaquil a través del tiempo.
Hoyos recuerda que el arquitecto Parsival Castro Pita presentó ese proyecto a Gloria Gallardo hace muchos años, cuando Jaime Nebot Saadi todavía era alcalde. “Esa columna o ese monumento es el monumento a la bandera de octubre”, afirma el historiador, y aclara que no se trata de una nueva columna de los próceres de octubre.
El monumento principal está compuesto por un asta de 18,5 metros de altura que enarbola la bandera celeste y blanco sobre un grupo de hombres y mujeres. A su alrededor, 20 esculturas de tamaño real representan a personajes históricos y contemporáneos que con sus aportes contribuyeron a construir la Guayaquil de hoy.
Son dos espacios distintos, separados por más de un siglo, pero unidos por una misma idea, la de recordar de dónde viene Guayaquil y a quiénes, en distintas épocas, han ayudado a construir su historia. (I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


