El nuevo encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, Erik Martini, sostuvo este miércoles una reunión con el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, en la que ambas autoridades analizaron la cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa.
Durante el encuentro, el diplomático estadounidense reiteró el respaldo de Washington a la administración del presidente boliviano Rodrigo Paz, tras la reciente crisis política y los prolongados bloqueos de carreteras que afectaron al país por casi 50 días.
De acuerdo con la Embajada de Estados Unidos, Martini y Justiniano dialogaron sobre la “cooperación de seguridad continua y en expansión entre EEUU y Bolivia”.
La representación diplomática señaló además que, durante la reunión, “el encargado de Negocios Martini reafirmó el apoyo inquebrantable de Estados Unidos al gobierno de Bolivia elegido democráticamente”.
Por su parte, el Ministerio de Defensa destacó que el encuentro permitió revisar las áreas de colaboración entre ambos países y subrayó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto en temas de seguridad, defensa y lucha contra el crimen organizado.
Según la información difundida por la representación diplomática,
Justiniano explicó el rol que desempeñarán las Fuerzas Armadas durante el estado de excepción decretado el 20 de junio para enfrentar los bloqueos de carreteras.
El ministro expuso las tareas militares vinculadas a la protección de la seguridad pública y al restablecimiento del orden en distintas regiones del país.
La reunión forma parte de una serie de contactos que Martini ha sostenido desde su llegada a Bolivia hace un par de semanas.
En los últimos días se reunió con el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y con el canciller Fernando Aramayo, encuentros en los que manifestó su interés en ampliar la cooperación bilateral.
Bolivia y Estados Unidos están retomando el diálogo diplomático tras casi dos décadas sin relaciones a nivel de embajadores.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz, que asumió funciones en noviembre pasado, ha convertido este acercamiento en uno de los pilares de la nueva política exterior del país.
El punto central de la cooperación tiene que ver con temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico, en un momento en el que la administración de Paz busca fortalecer la capacidad institucional del Estado para hacer frente al avance del crimen organizado transnacional.
En esa línea, las autoridades bolivianas han anunciado el retorno de la Administración para el Control de Drogas (DEA), que volverá a operar luego de su expulsión en 2008 durante el Gobierno de Evo Morales (2006-2019).
Según informó el ministro Justiniano, la presencia de la agencia estadounidense tendrá como base La Paz y estará enfocada en tareas de inteligencia e intercambio de información.
“Vendrán dos personas de la DEA, más que todo para tener una presencia, probablemente en La Paz, trabajando tipo oficina, donde podremos nosotros colaborar o trabajar temas de inteligencia principalmente”, explicó la autoridad tras una reunión en Washington.
El acercamiento bilateral también ha estado acompañado por la inclusión de Bolivia en el denominado “Escudo de las Américas” que conformó el presidente Donald Trump para combatir el crimen organizado y por el respaldo político de la Casa Blanca a la administración de Paz en medio de los bloqueos y conflictos sociales registrados en las últimas semanas. (I)
Fuente: evafm.net – infobae.com


