El acuerdo comercial entre Ecuador y Corea del Sur ya superó el filtro de la Corte Constitucional y avanza hacia la Asamblea.
Una vez aprobado, permitirá que el 54 % de las exportaciones no petroleras ecuatorianas ingrese de inmediato sin aranceles al mercado surcoreano.
El camarón, por ejemplo, tendrá un cupo inicial de 10 mil toneladas sin arancel y luego una apertura progresiva.
Otros productos como cacao, banano, atún o flores tendrán reducciones graduales, en plazos que van de tres a 15 años.
A cambio, Ecuador también reducirá impuestos para productos coreanos sobre todo: tecnología, maquinaria y materias primas, clave para la producción local.
Bienes como repuestos de vehículos y cosméticos entrarán libres de aranceles desde el inicio, mientras que los vehículos lo harán de forma progresiva, según el modelo.
Pero, ¿por qué este acuerdo sí logró avanzar sin problemas legales? Tomando en cuenta que hubo otros, como el que se firmó con Costa Rica en el 2023, que debió
superar obstáculos relacionados con el arbitraje internacional.
“El cambio que se hizo en Costa Rica también se ajustó en el caso de Corea del Sur.
Con la explicación, la gestión y el cabildeo del caso entre autoridades de gobierno, Corea del Sur entendió y aceptó esos cambios y esto permitió por la tanto dejar por fuera
la parte que podía ser constitucionalmente sensible, que era el arbitraje internacional”, explica Daniel Legarda, ex ministro de Producción
Desde el sector exportador, señalan que, con este acuerdo, el 98 % de la oferta exportable ingresará a un mercado de 51 millones de consumidores.
“Promueve la generación de empleo y eso es altamente compatible con los derechos constitucionales que se plantean para que la ciudadanía en general y la producción tengan
más opciones y alternativas de desarrollo a través del comercio internacional”, menciona Xavier Rosero, presidente FEDEXPORT
Así mismo, Ecuador también avanza en un acuerdo con Emiratos Árabes Unidos, que permitirá que productos como flores, cacao, atún o minerales ingresen con arancel cero, esto
a cambio de mayor ingreso de bienes y tecnología desde ese mercado.
Este acuerdo –que aún debe pasar por el mismo trámite constitucional– tiene una estructura similar al del acuerdo con Corea. Mientras que en el caso de Estados Unidos, no se trata
de un acuerdo comercial convencional, sino de un instrumento enfocado en regular sobretasas arancelarias, por lo que su alcance y naturaleza son distintos a los de acuerdos como
el de Corea y el de Emiratos Árabes Unidos. (I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


