En Ecuador, las cifras del mercado laboral mantienen una tendencia de poca variación. Así lo evidencia la última encuesta del INEC.
En octubre de 2024, el empleo adecuado o pleno alcanzaba el 35,3 % con cerca de 3 millones de personas.
Para octubre de este año, subió a 37,4 %. Es decir: 3 millones 225 mil personas mantuvieron un empleo formal, con jornada completa y un ingreso igual o superior al salario básico.
Para el exministro de Finanzas Fausto Ortiz, este crecimiento es mínimo y refleja un estancamiento de largo plazo.
“En el año 2013 eran 3 330 000 personas.
Entonces, hoy día, 12 años después, todavía no llegamos al nivel de personas con empleo pleno que había en el año 2013.
Y eso que en el 2013 había menos de 7 millones de personas en edades de trabajar, y hoy día hay más de 8 millones y medio”, explica Fausto Ortiz, exministro de Finanzas.
Según el INEC, el desempleo alcanzó el 3,5 % en octubre de 2024, lo que significaba cerca de 300 000 personas sin trabajo.
Para 2025, esta cifra bajó ligeramente a 3,2 %, equivalente a 276 000 personas.
Sin embargo, los analistas advierten que esto no significa una economía sana: porque la mayor parte de la fuerza laboral trabaja en condiciones de subempleo e informalidad, es decir
más de 5 millones de ecuatorianos ganan menos del básico, trabajan menos de 40 horas o lo hacen sin estabilidad ni seguridad social.
«Si tenemos cerca del 40 % de empleo adecuado, tenemos por definición un 60 % o algo más de personas que no encuentran una plaza de empleo en donde poder aplicar sus destrezas»
menciona Daniel Mayorga.
Una de esas historias es la de Gregory Ayoví, quien es licenciado en educación, lleva dos años sin un empleo formal y hoy sobrevive con trabajos eventuales.
«He buscado, he mandado currículums, pero sucede que en Ecuador no es tan sencillo encontrar empleo y la gente te dice como de así, pero aplica lo que salga y a veces aplicas y no te pagan
bien, no te afilian», dice Gregory Ayoví.
Ambos coinciden en que el empleo pleno solo crecerá si Ecuador atrae más inversión extranjera y moderniza sus reglas laborales para impulsar la producción.


