El posible impacto del fenómeno de El Niño genera incertidumbre en el mercado mundial del cacao. Aunque, en términos generales, el producto ecuatoriano atraviesa un buen momento gracias a precios internacionales elevados, las expectativas sobre el clima hacen muy volátil su cotización.
Al 9 de julio de 2026, la tonelada de cacao se negociaba en alrededor de USD 5 900, según la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao del Ecuador (Anecacao). Se trata de un valor que mantiene a la fruta entre los productos agrícolas mejor cotizados del mercado, aunque muy lejos de representar un comportamiento estable.
El cacao, tercer producto no petrolero de mayor exportación del país, comenzó el año bordeando los USD 6 000 por tonelada. Sin embargo, pocas semanas después inició una fuerte caída hasta alcanzar un mínimo de 2 743 dólares el 23 de febrero. Desde entonces el mercado se recuperó de forma gradual: en mayo volvió a acercarse a los USD 4 700 y desde junio retomó una tendencia al alza hasta los niveles actuales.
Para Iván Ontaneda, presidente del directorio de Anecacao, este comportamiento responde a la naturaleza misma del producto.
El cacao es un commodity, es decir, una materia prima que se comercializa en los mercados internacionales y cuyo precio depende principalmente de la oferta, la demanda y las expectativas de los inversionistas, al igual que ocurre con productos como el petróleo, el oro o el cobre.
«Es un mercado altamente volátil», resume Ontaneda, quien explica que las expectativas sobre la producción mundial tienen un impacto inmediato en las cotizaciones, incluso antes de que los efectos climáticos se materialicen.
Pese a esa volatilidad, el sector mantiene un balance positivo. Los precios internacionales continúan en niveles históricamente altos y permiten que el cacao siga siendo uno de los principales generadores de divisas para Ecuador, aunque la producción nacional también ha mostrado una reducción asociada a factores climáticos, según Anecacao.
Expectativa en África.
Buena parte de la volatilidad del precio del cacao surge por la expectativa de la cosecha en África Occidental, donde se concentra cerca del 60 % de la producción mundial.
De acuerdo con Trading Economics, Costa de Marfil, el mayor productor del mundo, enfrenta una temporada marcada por fuertes lluvias que han inundado plantaciones, dificultado la cosecha e interrumpido el transporte del grano.
En varias zonas productoras se reporta una menor cantidad de frutos de la esperada para esta época del año y un desarrollo de la cosecha inferior al registrado en temporadas anteriores. Analistas consultados por ese portal proyectan una producción de entre 1,7 y 1,8 millones de toneladas, por debajo de los 2,2 millones alcanzados en la campaña 2025-2026.
El exceso de humedad también incrementa el riesgo de enfermedades fúngicas y plagas durante el desarrollo de las mazorcas, lo que añade presión sobre la oferta mundial.
La situación no es exclusiva de Costa de Marfil. Ghana, segundo mayor productor de cacao, también registra afectaciones por las intensas lluvias.
A ello se suma la preocupación por un eventual fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año.
En ese escenario, el mercado del cacao seguirá mirando más al cielo que a las plantaciones. Mientras los inversionistas reaccionan a cada pronóstico climático y África define buena parte de la oferta mundial, Ecuador continúa beneficiándose de precios históricamente elevados. El desafío será que ese buen momento logre sostenerse en un mercado donde las expectativas pesan casi tanto como las cosechas.(I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


