Altos mandos del Pentágono ofrecieron este jueves una descripción técnica sin precedentes sobre el ataque aéreo de Estados Unidos contra el complejo nuclear iraní de Fordow.
una de las instalaciones atómicas más protegidas del mundo.
La operación, que incluyó el lanzamiento de doce bombas GBU-57/B Massive Ordnance Penetrator (MOP) desde bombarderos furtivos B-2 Spirit, fue presentada por el general
Dan Caine como el resultado de más de una década de planificación e inteligencia centrada exclusivamente en ese objetivo.
“La explosión fue la más brillante que jamás haya visto, parecía literalmente de día”, relató uno de los pilotos que escoltaba al bombardero encargado del ataque, según reprodujo
Caine presidente del Estado Mayor Conjunto.
La conferencia formó parte de la respuesta del Pentágono a una evaluación preliminar de inteligencia que calificó el daño como “significativo pero no total”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, desestimó esa evaluación: “¿Quieren saber qué pasó en Fordow? Vayan allá con una pala”, ironizó.
Durante la misma sesión informativa, el Pentágono detalló la sofisticación técnica y la coordinación de la operación y difundió un video que muestra una bomba antibúnker penetrando
una caverna.
Según las autoridades, se trata del mismo tipo de munición empleada en el ataque contra las instalaciones nucleares iraníes.
El clip —cuyo lugar y fecha de grabación no fueron revelados— incluye una una prueba de desempeño del proyectil MOP.
Además, los funcionarios confirmaron que el operativo ejecutado el 21 de junio representó la mayor ofensiva operativa de bombarderos B-2 en la historia y la segunda misión más extensa
jamás realizada con ese modelo, superada solo por las operaciones posteriores al 11 de septiembre de 2001.
En total, se utilizaron 14 bombas GBU-57 de 30.000 libras, y participaron más de 125 aeronaves militares estadounidenses, según el Pentágono.
La ingeniería detrás del ataque:
La GBU-57/B MOP, de aproximadamente 13.600 kilos, fue diseñada específicamente para penetrar búnkeres subterráneos como el de Fordow, ubicado a cientos de metros bajo tierra cerca
de Qom. Con un fuselaje alargado, sistemas de guiado avanzados y capacidad para atravesar capas de roca y concreto reforzado, esta bomba representa la culminación de un programa iniciado
por el Departamento de Defensa en respuesta a las crecientes capacidades nucleares de Irán y Corea del Norte.

Fordow, excavado dentro de una montaña, fue desde 2009 objeto de seguimiento intensivo por parte de dos oficiales de la Defense Threat Reduction Agency (DTRA).
Según Caine, estos analistas “vivieron y respiraron este único objetivo” durante 15 años.
“Sabían desde el primer día que esto no era para fines pacíficos.
Uno no construye un complejo subterráneo con centrifugadoras y hormigón armado dentro de una montaña para producir energía doméstica”, afirmó el general sobre la instalación iraní.
El ataque sobre Fordow incluyó el lanzamiento de doce bombas penetradoras sobre ese sitio y otras dos fueron dirigidas contra la instalación de Natanz, según confirmó un funcionario
estadounidense a la agencia AP bajo condición de anonimato.
No se detalló cuántas bombas fueron utilizadas en Isfahan, el otro complejo bombardeado.
Según detallaron Hegseth y Cain, las bombas contra Fordow fueron lanzadas en tandas de seis: las dos primeras abrieron brechas en las capas externas de protección; las siguientes tres se
infiltraron en niveles más profundos, dañando sistemas críticos como ventilación y energía; la última, detonada con un retraso calculado, causó el derrumbe estructural.(I)
Fuente: evafm.net . infobae.com


