Una emboscada dejó cinco fallecidos en la parroquia La Cuca, del cantón Arenillas.
Ocurrió la mañana del miércoles 11 de marzo de 2026, horas después de un atentado explosivo en Machala, que destruyó una discoteca de la zona rosa y dejó cuatro heridos.
Ambos cantones son de la provincia de El Oro, una de las cuatro donde regirá un toque de queda anunciado por el presidente Daniel Noboa.
La medida será desde el 15 al 30 de marzo de 23:00 a 05:00 y se aplicará también en Guayas, Los Ríos y Santo Domingo.
El anuncio del toque de queda ha sido reforzada por otras autoridades como el ministro del Interior John Reimberg, quien en una entrevista radial, advirtió que habrá mayor
restricción de movilidad y quienes incumplan la medida, podrían enfrentar un proceso penal y tres años de prisión.
Reimberg insistió en el llamado a la ciudadanía de mantenerse en sus casas.
Durante la firma de un memorándum de entendimiento con el FBI, enfatizó que habrá movilización de tropas, equipos logísticos y operativos fuertes en contra de las estructuras
criminales en territorios.
Aunque aún no hay decreto oficial, el rango de operación se mantiene en 15 días y no se descarta que se amplíen las zonas de ejecución.
Pero, ¿cuáles son las cifras de delitos como asesinatos, extorsiones y secuestros en las provincias donde aplicará el toque de queda?
De acuerdo a datos proporcionados por la Policía Nacional a Ecuavisa.com, exceptuando a El Oro, las provincias de Guayas, Los Ríos y Santo Domingo registran una disminución
en cuanto a las muertes violentas.
Por ejemplo en Guayas, entre enero y febrero se reportaron 613 asesinatos versus los 781 contabilizados en el mismo periodo de 2025.
En Los Ríos, hubo 180 casos en este año mientras que en el anterior, fueron 186. (Ver cuadro)
En Santo Domingo la cifra es igual: 13 casos. Pero El Oro si va en aumento, de 105 en 2025 a 185 en 2026.
Y no solo los asesinatos han aumento en la provincia orense, también los secuestros y extorsiones.
Según las denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado, en apenas dos meses se contabilizan 284 versus los 271 registrados el año pasado.
Santo Domingo es otra zona donde hubo un ligero aumento, las denuncias pasaron de 88 a 114. En Guayas, se redujo de 1 269 a 937 y en Los Ríos de 294 a 214. (Ver cuadro).
Choneros, Lobos, Tiguerones y R7, los grupos con mayor incidencia.
La complejidad en las provincias antes mencionadas va más allá que las estadísticas que pueda decir el ejecutivo.
El experto en seguridad y analista de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC), Renato Rivera, sostuvo que las zonas donde aplicará el toque
de queda deben ser analizadas en contextos independientes.
Rivera detalló que en Santo Domingo y El Oro había una presencia histórica de Los Choneros, luego de los R7 y posteriormente los R.
Sin embargo, tras la recaptura y extradición de alias Fito, han tenido una pérdida de control territorial y eso explicaría la generación de violencia.
A eso se suma que Santo Domingo por ejemplo, es un sitio de interconexión de vías y una interdependencia del comercio, lo que aumenta o concentra los homicidios en ese punto.
Algo similar ocurre en Los Ríos, con cantones como Quevedo, con arterias viales que agrupan los asesinatos.
Mientras que en El Oro, señaló Rivera, existe la fragmentación entre Lobos cuya violencia incluso se evidenció en las cárceles.
Y en Guayaquil convergen más de 15 grupos criminales, entre organizados y pandillas, y es justamente una de las ciudades con más altos niveles de criminalidad.
Rivera agregó que esto se relaciona además con las incautaciones de droga y la importancia de las extorsiones, secuestros y microtráfico, que son actividades que también
generan violencia.
La experta Katherine Herrera coincide con Rivera sobre la fragmentación criminal en El Oro, que es justamente una de las provincias con mayor repunte de violencia.
Herrera añadió que no solo operan las dos facciones de Los Lobos, también hay incidencia de Choneros y de pequeñas pandillas locales.
Herrera puntualizó que por ejemplo Los Lobos Box tienen una participación activa en los puertos, donde proveen seguridad, acopio de droga, armas, etc.
Pero además en Puerto Bolívar, hay dinámica de extorsiones y secuestros, que son delitos que “dan dinero inmediatamente y permite el financiamiento para comprar armamento
o cooptar más personas».
Falta atacar a los financistas de las bandas, coinciden expertos.
Para la experta Katherin Herrera, la iniciativa y el “estado de guerra” de las autoridades se quedan en la parte táctica y operativa.
Dijo que el despliegue y uso de Policía y Fuerzas Armadas permitirá dar resultados inmediatos como incautaciones de droga o capturas de cabecillas, pero hace falta explicar a la ciudadanía cuál será la diferencia a otras acciones de mano dura que ya se han implementado.
Según la especialista, podrían surgir nuevos actores criminales, mutar el delito o generar operaciones criminales más fuertes contra la ciudadanía o el Estado, porque hace falta cómo recuperar el territorio para evitar que al delincuencia genere gobernanza y economías ilícitas.
Agregó que si no hay un sistema de inteligencia en el sitio y que la información se eleve a política pública o fortalecimiento del sistema penitenciario y nuevamente el Estado tome el control, no habrá resultados a largo plazo.
Herrera señaló que se debe no solo atacar a los brazos armados o actores materiales de la violencia, sino a quienes financian, dan los abogados, te ayudan con empresas fantasmas, contratos con el Estado, etc.
Por eso, enfatizó que en paralelo, las autoridades deben ir hacia los actores de cuello blanco. Indicó que muy pocas veces se van contra esos facilitadores y hace falta información de cuántas personas manejan negocios o empresas alineados a Lobos, Choneros, Tiguerones, Lagartos, etc.
El catedrático y experto en seguridad Jean Paul Pinto, comentó que uno de los puntos en contra de la estrategia ha sido este anuncio de advertencia sobre el toque de queda y operaciones contundentes contra los grupos criminales. Comentó que al enemigo no hay que avisar cuándo se atacará.
Según Pinto, las organizaciones delictivas con esa información, seguramente cambiaron rutas, horarios, personas, “para que el negocio funcione, porque no puede parar”, dijo.
El experto comentó que ha existido una mala comunicación, porque queda al imaginario de la ciudadanía qué pasará en esas horas de toque de queda, si habrá helicópteros con artillería, aviones, etc.
Y al igual que Herrera y Rivera, coincide que además de la estrategia militar y policial, se debe atacar también a los financistas y reforzar la presencia del Estado en el ámbito social, para mantener resultados a largo plazo.(I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


