Mark Wahlberg un ejemplo de superacion personal

Es una de las figuras más emblemáticas de la industria hollywoodense. A lo largo de los años Mark Wahberg

supo dejar una estampa para convertirse en uno de los referentes del cine, grandes proyectos en la pantalla grande hacen de él uno de los indiscutidos.

los directores lo consideran un talentoso que no solo sobresale por su cualidades artísticas, sino por su capacidad de interpretar diferentes roles.

 

Entre sus películas más destacadas figuran proyectos como Shooter: el tiradorTres Reyes, en la que compartió cartel con

George ClooneyInfiltrados, Los otros dosThe italian jobEl único superviviente Todo el dinero del mundo

entre otras. A menudo se puso en la piel de un militar o policía: en alguna oportunidad comentó que si no hubiese sido actor

le hubiera gustado alistarse en alguna de las fuerzas de los Estados Unidos.

 

En cuanto a las de acción, Transformers: la era de la extinción Transformes: el último caballero

le valieron cobrar gran protagonismo dentro de la industria de la ciencia ficción.

El reconocimiento de la crítica no se hizo esperar y una vez más, este actor multifacético volvió

a destacarse por moverse en las distintas ramas de la profesión con una calidez superior.

 

El infierno

Para llegar al lugar en el que está, Mark tuvo que pasar por diferentes circunstancias que lo colocaron al borde del abismo.

Su adolescencia no fue para nada fácil. Nació el 5 de junio de 1971 en Boston, Estados Unidos, en el seno de una familia humilde.

Tuvo 9 hermanos. Y en su adolescencia quedó atrapado en el peor escenario.

Orgulloso de haber logrado escapar de ese mundo, en alguna oportunidad contó que a los 13 años empezó su adicción a la cocaína.

Sus amistades cambiaron y se empezó a relacionar con gente indebida.

Su primer problema serio con la ley fue con apenas 15 años: la policía lo arrestó luego de perseguir a tres nenas afroamericanas

lanzando insultos racistas y amenazadores.

Era parte de una pandilla y recorría las calles generando miedo. Su edad le permitió estar tan solo unas horas detenido.

 

Un año más tarde el nivel de violencia con el que se manejaba había cambiado.

Solía ingresar a los negocios a robar cervezas y propinando agravios racistas.

La última vez que cometió un ilícito de este tenor no solo robó: también agredió al dueño del local por su color de piel.

Fueron tantos golpes en la cara con un bate que el hombre, que había quedado inconsciente, se recuperó varios días después

en un hospital, pero perdió la visión de un ojo.

 

 Fue llevado a una correccional de menores. Lo condenaron a dos años; estuvo en el lugar solo 45 días, por buena conducta.

Ese fue su vuelco.

Con 17 años encontró una salida en las personas que se ocuparon de él en ese sitio.

Comenzó con tratamientos para alejarse de las drogas, que no abandonó una vez que lo liberaron.

Según contó, gracias a la ayuda del padre Flavin, persona con la que aun hoy tiene una gran amistad. Fueron tiempos en los que se aferró a la fe.

Eran principios de los 90. Y un Mark arrepentido de sus pecados comenzó a dedicarse a la música como líder de una banda de hip-hop: se hacía llamar Marky Mark.

El primer álbum –Music for the People– llegó inmediatamente a los primeros planos.

El reconocimiento no tardó en llegar para la banda, pero sobre todo para él.

Un año más tarde salió el segundo álbum, You Gotta Believe, aunque sin la misma repercusión.

En 1993 el grupo se disolvió, y siguió como solista.

Con un cuerpo trabajado en el gimnasio, incursionó en el modelaje: fue la cara de Calvin Klein, grabó videos fitness y la industria del cine comenzó a reparar en su figura.

 

Presente

Intentando enseñar con el ejemplo, hace tres años terminó la preparatoria -la segundaria en Argentina-, y en gran parte no lo hizo por él, sino como un mensaje para sus hijos.

Si ellos descubrieran que no lo terminé, lo primero que me dirían es: ‘

Si tu no estudias, ¿por qué tendría que estudiar yo?’.

Sería algo de lo que me arrepentiría. Además, fue algo que siempre quise arreglar de mi vida”.

 

En 2009 se casó con la modelo Rhea Durham, con quien tiene cuatro hijos: Ella Rae (17), Michael (14), Brendan Joseph (12) y Grace Margaret (diez).

 

“Me llevo muy bien con mis hijos, tratamos de pasar mucho tiempo junto. No soy de salir: si no estoy trabajando estoy en mi casa, compartiendo algo con mi familia”.

En cuanto al trabajo, además de actor, se convirtió en uno de los productores de referencia del cine hollywoodense.

Uno de sus primeros proyectos fue Entourage, una serie para HBO inspirada casi en su totalidad en su vida de adolescente.

Sin ir más lejos, el propio Wahlberg apareció en varios capítulos. (E)

 

Uno de sus primeros trabajos fue como modelo de Calvin Klein

Uno de sus primeros trabajos fue como modelo de Calvin Klein.

 

Mark Wahlberg y su esposa, la modelo Rhea Durham (Foto: Instagram)

Mark Wahlberg y su esposa, la modelo Rhea Durham (Foto: Instagram)

 

 

Fuente. evafm.net

 

 

 

 

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