Omar Artan, de 34 años, se convertirá en el primer árbitro no europeo en dirigir una Supercopa de la UEFA, apenas unas semanas después de quedar fuera del Mundial 2026 por no poder ingresar a Estados Unidos.
Los últimos 18 meses han marcado un antes y un después en la carrera de Omar Artan. El árbitro somalí pasó de convertirse en el primer colegiado de su país en dirigir una final de la Liga de Campeones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) a recibir el premio al Árbitro Masculino del Año 2025 de la CAF y ser seleccionado para la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin embargo, su presencia en la máxima cita mundialista no pudo concretarse. Artan no recibió autorización para ingresar a Estados Unidos, por lo que tuvo que quedarse fuera del torneo y ver frustrado, al menos por ahora, uno de los grandes sueños de su carrera.
“Fue un periodo muy duro”, reconoció el árbitro. “Mucha gente me comprende, porque cuando uno lleva muchos años trabajando y se supone que debe hacer algo, y luego no puede hacerlo, es muy difícil. Sin embargo, agradezco enormemente el apoyo que recibí en todo el mundo”.
Ahora, Artan tendrá una nueva oportunidad para escribir su nombre en la historia del fútbol. La UEFA lo designó para dirigir la Supercopa de Europa, convirtiéndolo en el primer árbitro no europeo en asumir el control de este encuentro.
La designación representa un nuevo reconocimiento a la trayectoria de un colegiado que ha tenido que superar numerosas dificultades desde sus comienzos. Incluido en la lista internacional de árbitros de la FIFA desde 2018, Artan se convirtió en 2024 en el primer somalí en dirigir un partido de la Copa Africana de Naciones.
“Tuve suerte, pero he trabajado muy duro para llegar hasta aquí y estoy muy orgulloso”, señaló. “Como se pueden imaginar, crecí en una situación difícil, pero eso no me impidió perseguir mis sueños”.
El respaldo de la CAF también ha sido fundamental en su desarrollo. Artan reconoce el papel de la organización en su crecimiento profesional y asegura que sin su apoyo no habría podido alcanzar el nivel que le permitió llegar al escenario internacional.
Para mantenerse preparado pese a la ausencia en el Mundial, el árbitro continuó trabajando en partidos de la liga de Somalia y también dirigió el encuentro decisivo por el título de la Premier League de Kuwait a finales de junio, sumando otra experiencia inédita a su carrera.
Ahora, su objetivo es llegar a la Supercopa en las mejores condiciones posibles. Artan explica que la preparación de los árbitros va mucho más allá del aspecto físico y que conocer a los equipos es una parte esencial de su trabajo.
“Los árbitros nos preparamos mucho para conocer a los equipos. Siempre veo jugar a los equipos. Me gusta ver fútbol europeo, pero, independientemente de eso, investigo a fondo a los equipos, cómo juegan, aprendo sus comportamientos, tácticas y muchas cosas por el estilo”, explicó.
La historia de Artan también se ha convertido en un mensaje para los jóvenes que aspiran a convertirse en árbitros. El colegiado somalí considera que su propio recorrido demuestra que las dificultades no tienen por qué determinar hasta dónde puede llegar una persona.
“Creo que si yo pude tener éxito, cualquiera puede. Puedes lograr lo que te propongas. Nunca dejes de soñar”, afirmó.
Y añadió un consejo para quienes quieran seguir sus pasos: “Aprende cosas nuevas cada día, perfecciona tus habilidades y, lo más importante, sé justo y coherente”.
Después de quedar fuera del Mundial 2026, Artan tendrá ahora un escenario histórico para demostrar nuevamente su capacidad. La Supercopa de la UEFA será otra oportunidad para un árbitro que, pese a los obstáculos, continúa ampliando los límites de lo que parecía posible para un colegiado somalí. (D)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


