La falta de medicamentos e insumos, los equipos médicos dañados y los gastos que deben asumir pacientes y personal sanitario forman parte de las denuncias sobre la crisis de la salud pública. Frente a esta situación, pacientes, familiares y organizaciones sociales de distintas provincias se reunieron en Quito para exigir respuestas y medidas urgentes a las autoridades.
La jornada, denominada «Defensa por el derecho a la salud», buscó visibilizar las dificultades que enfrentan quienes dependen del sistema público, desde la falta de información y el desabastecimiento de medicamentos hasta las deficiencias en los servicios hospitalarios.
Paola Oña, una de las voceras del encuentro, cuestionó los niveles de abastecimiento de los hospitales y señaló que los anuncios de las autoridades no se reflejan en mejoras concretas. Como ejemplo, mencionó el caso del Hospital Eugenio Espejo, en Quito.
«Hace dos semanas el ministro visitó el Hospital Eugenio Espejo y prometió que en diez días iba a estar en el 60 % de abastecimiento. El hospital está en un 41 %», señaló Oña.
También denunció que parte de los gastos para cubrir necesidades básicas dentro de los hospitales termina recayendo en el personal sanitario. Según explicó, enfermeras y auxiliares deben aportar dinero para cubrir el servicio de limpieza de sus respectivas unidades.
«Sabemos que el servicio de limpieza es cubierto por las enfermeras y los auxiliares de cada unidad. A ellos se les pide una cuota de 20 dólares», afirmó.
La situación es especialmente preocupante para quienes padecen enfermedades raras, pues la falta de medicamentos o la interrupción de los tratamientos puede comprometer su atención. Félix Galarza, presidente de la Federación Ecuatoriana de Enfermedades Raras o Poco Frecuentes, describió la incertidumbre que enfrentan estos pacientes al no tener garantías de recibir atención médica.
Desde Sucumbíos, María Pantoja, quien ha acompañado procesos oncológicos, expuso otras deficiencias: hospitales sin equipos para administrar quimioterapia y máquinas de radioterapia fuera de servicio.
«Está abandonado porque se les ha dicho que se vayan a casa porque la máquina está dañada», denunció.
Como resultado de este encuentro, las organizaciones anunciaron la elaboración de un manifiesto conjunto para interpelar a las autoridades y exigir soluciones urgentes a los problemas que afectan al sistema público de salud. (I)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


