Rodrigo Paz Pereira, vencedor de la inédita segunda vuelta en Bolivia y, por ende, presidente electo del país, será investido este sábado a las 10:00 local (14:00 GMT) como líder del Poder Ejecutivo, inaugurando un nuevo ciclo político y económico en el país.
El referente del Partido Demócrata Cristiano (PDC) obtuvo el 54,96% de los votos en el balotaje del 19 de octubre frente al 45,04% del conservador Jorge “Tuto” Quiroga.
El político asumirá en la primera sesión del nuevo Parlamento elegido el 17 de agosto, rompiendo casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) y cerrando los ciclos del ex presidente Evo Morales y el saliente mandatario Luis Arce.
La gestión de Paz comienza en un contexto de profunda crisis: escasez de dólares y combustibles, inflación y encarecimiento de alimentos y servicios.
El presidente electo prometió aplicar un modelo de “capitalismo para todos”, con créditos baratos para emprendedores y rebajas arancelarias a la importación de tecnología y vehículos.
La semana pasada, Paz viajó a Estados Unidos para reunirse con organismos multilaterales y asegurar la provisión de combustibles y la llegada de dólares al país.
Durante su visita, se encontró con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en lo que su oficina destacó como el inicio de una “nueva etapa” en la relación bilateral, marcando distancia respecto a la postura los mandatarios de las últimas dos décadas.
El presidente electo mantuvo reuniones con representantes de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), con este último consolidando un acuerdo financiero por 3.100 millones de dólares.
Paz anticipó que durante su gobierno solo establecerá relaciones internacionales con países donde la democracia sea un pilar fundamental.
“Nuestro mensaje es claro: poner a Bolivia en el mundo y que el mundo venga a Bolivia, y para ello estamos haciendo todos los esfuerzos”, afirmó.
En diálogo con medios internacionales, precisó: “Hasta ahora hemos recibido saludos y compromisos de países que comparten los valores democráticos. Mi posición es firme”.
En cuanto a Venezuela, señaló que aunque hay representación diplomática en La Paz, no comparte “la modalidad democrática que dicen sostener” las autoridades venezolanas. “No la comparto y asumo que, a futuro, nuestras relaciones serán dentro del marco del respeto, pero está claro que yo voy a tener una relación con países donde consideremos como Gobierno que tengan la democracia como un principio”, enfatizó Paz.
Paz reveló que ya mantuvo un primer acercamiento con el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y expresó su interés en renovar las relaciones con Washington:
“Estados Unidos juega un rol preponderante con el cual vamos a restablecer, Dios mediante, si así es la voluntad de partes, nuestra relación”, afirmó el presidente electo.
Luis Arce fue expulsado del MAS.
La asunción de Rodrigo Paz se da en un marco crítico para la oposición del nuevo gobierno: el MAS, que gobernó Bolivia casi dos décadas, expulsó el jueves pasado al presidente saliente Arce a solo dos días de entregar el poder a Rodrigo Paz.
La decisión, anunciada por el jefe del partido, Grover García, se atribuye a “malos resultados electorales”, denuncias de corrupción no resueltas y acusaciones de deslealtad interna.
“Hemos solicitado con varias notas que regularice los desvíos y nunca regularizó hasta la fecha. Cabe informar por qué esos aportes nunca llegaron a las arcas del MAS”, explicó García durante la conferencia de prensa.(I)

Rodrigo Paz y Edmand Lara se convertirán oficialmente en presidente y vicepresidente de Bolivia
(Captura de video)
(Con información de EFE)
Fuente: evafm.net – infobae.com


