El integrador californiano confirmó el despacho masivo de su plataforma GB300 NVL72, un armario de 72 GPU Blackwell Ultra y 36 CPU Grace refrigerado por líquido que rinde 50 veces más en inferencia que la generación Hopper.
Con más de diez SKU listos, la empresa ofrece configuraciones plug-and-play que convierten los centros de datos en nodos de entrenamiento o razonamiento a escala petaflop sin pasar por procesos de integración costosos.
Clientes cloud como Oracle Cloud Infrastructure y OVHcloud ya reservaron lotes para implementar “AI factories” regionales, mientras startups europeas negocian financiación con la UE para proyectos soberanos de IA.
El salto en densidad energética (1 400 W por GPU) obliga a innovar en circuitos de agua caliente y recuperadores de calor para climatización urbana.
Analistas ven en esta llegada la señal de madurez del ecosistema Blackwell: la disponibilidad en volumen permite a proveedores medianos ofrecer inferencia FP4 con latencias sub-100 ms a precios competitivos, algo impensable hace solo un año.(T)
Fuente: evafm.net – europapress.es



