Mark Zuckerberg ha decidido llevar su oficina móvil a uno de los rincones más exclusivos del planeta: las Islas Galápagos, pero no lo ha hecho de forma discreta.
El magnate tecnológico navega por las Islas Encantadas a bordo del Launchpad, un superyate valorado en más de 300 millones de dólares que se ha convertido
en el centro de todas las miradas en Puerto Ayora y la Isla Genovesa, según datos de navegación de Marine Traffic.
Esta embarcación no es solo un símbolo de estatus; es una obra maestra de la ingeniería naval que Zuckerberg adquirió recientemente para sus expediciones familiares
por destinos de naturaleza extrema, pero que ha sido blanco de críticas por sus emisiones de carbono.
Una fortaleza de 120 metros de eslora.
El Launchpad destaca por sus dimensiones colosales: 119 metros de largo y 17 metros de ancho, superando en tamaño a un campo de fútbol profesional.
Su diseño, que combina sofisticación y potencia, le permite cruzar océanos con una autonomía superior a las 3 000 millas náuticas.
Bajo el casco se esconden cuatro motores diésel MTU de 5.230 HP cada uno. Esta fuerza le permite alcanzar una velocidad máxima de 20 nudos (37 km/h), una proeza para
una nave de su tonelaje.
Por otra parte, el interior está diseñado para el confort absoluto, con 13 camarotes de lujo para invitados y 49 cabinas destinadas exclusivamente a la tripulación, garantizando un
servicio personalizado las 24 horas.
Cine, helipuerto y una pista de tenis en proa.
Lo que realmente separa al Launchpad de otros yates de lujo es su equipamiento. Zuckerberg ha configurado la nave para que sea un centro de entretenimiento total en alta mar:
- Helipuerto en popa: Permite traslados rápidos sin depender de puertos convencionales.
- Cuenta con una piscina infinita, gimnasio de última generación, spa, jacuzzi y una sala de cine privada.
- En la zona de proa, el yate dispone de una pista de tenis y espacio para múltiples «juguetes» náuticos.
Problemas con el consumo del yate.
El lujo del Launchpad tiene un lado oscuro que ha despertado críticas en todo el mundo: su desmedido impacto ecológico.
Los datos del Yacht CO₂ Tracker revelan que la flota del CEO de Meta emitió 1 170 toneladas de CO₂ en su último gran recorrido en 2025.
Para entender la magnitud, el escape del superyate genera en un solo día la misma contaminación que 800 personas en un año completo.
Esta mansión flotante es una maquinaria de consumo extremo que ya ha devorado más de 676 000 litros de combustible desde que zarpó de San Francisco, lo suficiente para
llenar los tanques de 250 vehículos familiares por un año.
Pese a las críticas, el CEO de Meta —matriz de Instagram, Facebook y Threads— mantiene su hoja de ruta; esta semana, al menos, se mantendrá en los alrededores de la Isla Genovesa
, en el Archipiélago de Colón. (E)
Fuente: evafm.net – ecuavisa.com


