La victoria demócrata en las elecciones legislativas de 2026 abre un período de incertidumbre para la expansión de la inteligencia artificial en Estados Unidos: Dan Ives, socio y director gerente de Yorkville, advirtió que el nuevo control político demorará durante los próximos dos años la construcción prevista de entre 800 y 1.000 centros de datos.
Las acciones vinculadas con el sector cayeron el miércoles, después de que los demócratas obtuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado el martes por la noche, además de imponerse en gobernaciones de estados considerados estratégicos. SpaceX retrocedió 7%, Tesla perdió 5%, CoreWeave bajó 2,5%, IREN cedió 1,3% y Vertiv cayó 10,2%.
La mayor inquietud se concentra en Texas, estado que aportaría entre 25% y 30% de la capacidad y los gigavatios proyectados para los nuevos centros de datos del país. Para los inversores tecnológicos, el desenlace electoral altera las expectativas sobre una infraestructura considerada necesaria para sostener la demanda computacional de la inteligencia artificial.
Texas, el estado que concentra la expansión prevista.
La demócrata Gina Hinojosa ganó la gobernación de Texas frente al mandatario Greg Abbott, un resultado que modificó las previsiones del sector. Abbott mantiene actualmente una moratoria sobre los centros de datos, aunque la expectativa era que esa restricción fuera levantada si conseguía la reelección.
Ives sostuvo que la posición de la gobernadora electa representa una amenaza concreta para los proyectos de infraestructura. “Hinojosa es una política conocida por su postura contraria a los centros de datos y su rechazo al desarrollo de la IA, lo que convierte la preocupación por el futuro de la construcción de centros de datos en Texas en un problema real para los inversores tecnológicos”.
El analista anticipó que el control demócrata, en particular en el Senado, complicará la aprobación de iniciativas sobre inteligencia artificial y tecnología en Washington. “No hay forma de endulzar el hecho de que la toma del control por parte de los demócratas, especialmente en el Senado, creará importantes obstáculos para la legislación sobre IA y tecnología en Washington durante los próximos dos años”, escribió.
El impacto alcanza a compañías con proyectos instalados o planificados en el estado. SpaceX, cuya sede está en Texas, desarrolla infraestructura de inteligencia artificial y avanza hacia una posible fusión con Tesla, la empresa de vehículos eléctricos dirigida por Elon Musk.
“SpaceX y Musk están claramente atrapados en el centro de esta telaraña”, afirmó Ives. También anticipó negociaciones y maniobras políticas, especialmente en Texas, al que definió como la base del desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos, y señaló que las grandes tecnológicas deberán ajustarse al nuevo escenario.
Musk reaccionó a los resultados electorales con una publicación en X: “Los centros de datos en el espacio resultan bastante atractivos en este momento”. Su comentario surgió mientras el futuro de las instalaciones terrestres quedó condicionado por el debate político y regulatorio.
Costos de energía y oposición a nuevas instalaciones.
Según un informe de Yahoo Finance, los centros de datos se convirtieron en un asunto central de la campaña legislativa por la resistencia de comunidades a las ubicaciones propuestas, la ampliación de la red eléctrica necesaria para alimentarlos y el temor a que la mayor demanda de energía eleve los costos para los consumidores.
La incertidumbre ya afectó al mercado tecnológico en las últimas semanas. Los problemas de financiación golpearon a los proveedores de neocloud, empresas que alquilan capacidad informática, mientras que las acciones de fabricantes de semiconductores también retrocedieron.
Para algunos inversores, una desaceleración política de los desembolsos podría limitar el ritmo de inversión del sector. Sin embargo, Ives mantiene una perspectiva favorable sobre la inteligencia artificial a largo plazo porque “el mercado aún subestima enormemente el crecimiento de los ingresos y la rentabilidad futuros” asociados con esta tecnología.
Tom Lee, analsita de Fundstrat, también se mostró optimista antes de que se conocieran los resultados. Consideró que el presidente Trump podría usar su veto contra cualquier proyecto de ley “anti-IA” o “anti-centros de datos”, y señaló que los demócratas probablemente respaldarían estas instalaciones por el dinero y los empleos que generan para las comunidades.(I)
Fuente: evafm.net – infobae.com


