Estonia acusó este martes a Rusia de estar detrás de un ataque incendiario perpetrado en agosto contra una empresa de defensa que fabrica drones para Ucrania, en una denuncia que la OTAN y varios líderes europeos respaldaron de inmediato y que el Kremlin rechazó por “infundada”.
“Podemos concluir con certeza que el ataque incendiario… fue un acto de sabotaje ordenado por los servicios especiales de la Federación Rusa”, escribió en X el canciller del país báltico, Margus Tsahkna, en referencia al ataque del 15 de agosto contra Milrem Robotics, fabricante de drones terrestres utilizados en el campo de batalla ucraniano.
Precisó que los autores materiales fueron arrestados y que el embajador ruso fue convocado. Según el canciller, “este acto de sabotaje forma parte de una campaña más amplia de Rusia en toda Europa, destinada a intimidarnos y debilitar nuestro apoyo a Ucrania”.
El Kremlin desestima la acusación.
El Kremlin descartó rápidamente la acusación estonia por considerarla “infundada” y “sin ninguna relación con la realidad”. “No podemos ni vamos a tomar en serio ese tipo de declaraciones”, dijo el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, a periodistas en Moscú, en respuesta a una consulta de la AFP.
Estonia acusó en reiteradas ocasiones a Rusia de provocaciones híbridas desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Junto a sus vecinos, Letonia y Lituania, el país intensificó su inversión en defensa y sigue siendo un firme aliado de Kiev.
Respaldo de la OTAN y la Unión Europea.

Líderes de la Unión Europea y la OTAN cerraron filas este martes en respaldo a Estonia y Ucrania.
“Rusia continúa su campaña imprudente de acciones hostiles contra los aliados de la OTAN. Intenta debilitar nuestra determinación y frenar nuestro apoyo a Ucrania”, dijo el secretario general de la alianza, Mark Rutte. “Pero Rusia está fracasando. Fracasa en el campo de batalla en Ucrania y fracasa en socavar nuestra unidad y nuestro apoyo a Ucrania”, agregó.
La Unión Europea expresó su respaldo a Estonia y calificó el ataque incendiario de “imprudente”, y aseguró que no dejará de apoyar a Ucrania. “Moscú intenta asustar a Europa para que reduzca su apoyo a Ucrania. Esto no va a suceder”, dijo el vocero de la Comisión Europea, Christian Wigand.
Reacciones en cadena desde varios países europeos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó el ataque de “escalada peligrosa” por parte de Rusia y de otro episodio en una “multiplicación de estos actos hostiles”. “Rusia debe saber que no logrará vencer nuestra unidad ni nuestra determinación de seguir apoyando a Ucrania”, escribió en X.
El canciller lituano, Kestutis Budrys, sostuvo que “las huellas de Rusia están por todas partes” en el ataque contra Estonia, y agregó que las “actividades hostiles” de Moscú “no se detienen en las fronteras de Ucrania”.
El presidente letón, Edgars Rinkevics, dijo que “se necesitará y deberá brindarse más apoyo a Ucrania”. El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, calificó la atribución del ataque de “extremadamente grave” y “dirigida contra Europa en su conjunto”. (I)
Imagen de archivo del portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, India. 11 septiembre 2026. Sputnik/Alexander Kazakov/Pool vía Reuters
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imagen de archivo del portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, durante la cumbre de los BRICS
en Nueva Delhi, India. 11 septiembre 2026. Sputnik/Alexander Kazakov/Pool vía Reuters
(Con información de AFP)
Fuente: evafm.net – infobae.com


