Tras meses de tiranteces soterradas en el seno de la alianza con OpenAI, Redmond ha presentado una familia de modelos generativos —de nombre interno Phoenix— entrenados íntegramente en Azure y optimizados para integrarse con Copilot y Dynamics 365.
La compañía asegura que sus nuevos LLM igualan en benchmarks de comprensión contextual a GPT‑4o, pero con menor latencia y un coste de inferencia hasta veinte por ciento inferior gracias a la nueva generación de chips Cobalt‑200.
Con este movimiento, Satya Nadella busca blindar el futuro de sus servicios frente a posibles cambios de licencia de OpenAI y reforzar la posición de la suite Microsoft 365 en un mercado donde Google y Apple también desarrollan stacks de IA propios.
En la práctica, los clientes empresariales obtendrán un contrato de servicio único y cláusulas de residencia de datos más estrictas, algo muy demandado en sectores regulados.
Fuentes cercanas al acuerdo preliminar señalan que OpenAI seguirá aportando investigación de frontera, pero los despliegues a escala recaerán cada vez más en la infraestructura nativa de Microsoft.
Observadores de la industria interpretan la maniobra como el nacimiento de un modelo de “co‑petencia” similar al que marcó la historia de Windows y IBM: colaboración en I+D, competencia feroz en comercialización.
Fuente: evafm.net – hatsnew.com



