Investigadores y operadores de la región han realizado en septiembre las primeras demostraciones públicas de 6G, alcanzando picos teóricos de 1 Tbps y latencias por debajo de 100 μs.
El consorcio AL6G, liderado por universidades de México, Argentina y Brasil, mostró un prototipo de chipset sub‑THz que opera en 300 GHz, apoyado por antenas holográficas reconfigurables.
El salto promete impulsar cirugías teleasistidas, vehículos autónomos cooperativos y gemelos digitales urbanos. A diferencia de 5G, la sexta generación se diseñará nativamente para integrar inteligencia artificial en la capa de red, habilitando funciones de auto‑optimización en tiempo real.
Los reguladores latinoamericanos ya discuten la asignación de espectro por bloques armonizados para evitar fragmentación y atraer inversión extranjera. Se prevé que los primeros despliegues comerciales piloto arranquen entre 2028 y 2029, mientras los fabricantes de dispositivos estiman teléfonos 6G asequibles hacia 2031.
Observadores advierten que la región debe reforzar infraestructura de fibra óptica y centros de datos verdes para soportar la explosión de tráfico que se avecina.


